“No suena descabellado cobrarles un seguro o cobertura de atención a los que no habitan en la Argentina, que no son residentes”, enfatizó Adolfo Rubinstein, que aclaró que esta medida “no correrá para las emergencias, sino para los servicios y prestaciones programadas”.

En declaraciones periodísticas, el funcionario afirmó que “hay que trabajar sobre las enormes inequidades que existen en la atención de problemas prioritarios para los argentinos”, y resaltó: “En cualquier país se paga un seguro del viajero para contar con atención médica”.

En ese marco, el ministro de Salud admitió que aunque “no hay cifras consolidadas” sobre la atención médica a extranjeros en la Argentina se reciben a “un importante número” de pacientes no residentes para operaciones y tratamientos de alta complejidad.

“La Argentina ha sido un país con una enorme tradición en salud pública, es parte de nuestra más sana tradición. Pero la realidad también es que la salud no es gratuita, alguien la paga. Si la cuenta no la paga el usuario, que así debe ser porque la población no debe pagar de su bolsillo, alguien paga. Es fundamental que empecemos a transparentar eso”, enfatizó.

Además, consideró que “hay que empezar a debatir cómo se financia la salud pública en nuestro país. Hay que ampliar la cobertura de salud, reducir las inequidades. Es inadmisible que en la Argentina entre provincias ricas y pobres exista el doble de mortalidad infantil, por ejemplo”.

 

La iniciativa fue presentada por un grupo de diputados de Cambiemos después de que el jefe de Gabinete Marcos Peña la avalara y pidiera su debate en el Congreso, luego de que Jujuy adelantara que avanzaría con esta medida.

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