Los precios de los combustibles aumentaron en todo el país debido a que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) decidió aumentar un 6,7 por ciento el Impuesto a los Combustibles a partir del 1 de junio.

Las naftas y gasoil aumentaron automáticamente un 1,3% (cerca de 40 centavos por litro) a partir del 1 de junio, rompiendo el congelamiento por 60 días que habían acordado el Gobierno y las petroleras.

Las petroleras más importantes y el Ministerio de Energía habían firmado un acuerdo para congelar los precios por sesenta días el pasado 8 de mayo. Sin embargo, fuentes oficiales aclararon que ese convenio comprendía postergar el traslado a precios de la suba del petróleo y la devaluación, pero no mencionaba cuestiones impositivas.

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