Báez fue trasladado esta mañana a los tribunales federales de Comodoro Py 2002 por personal del Servicio Penitenciario para declarar por el supuesto lavado de unos 60 millones de dólares entre 2010 y 2013.

El detenido optó por no responder preguntas del juez y se limitó a las aclaraciones que formuló en el escrito, en el que rechazó haber lavado 60 millones de dólares.

Báez consideró que el nuevo llamado a indagatoria es “nulo” porque se viola la garantía de defensa en juicio y del debido proceso, ya que no se precisó la prueba en su contra ni tampoco se indicó de qué se lo acusa.
En el mismo escrito, el empresario pidió el apartamiento de la causa de la Unidad de Información Financiera (UIF), un organismo que depende del Ministerio de Justicia.

En ese contexto, advirtió que la UIF aportó información sobre la base de “reportes de inteligencia”, que no pueden ser utilizados como prueba en una causa penal.

El documento atacó también la validez de información proveniente de la Justicia suiza sobre supuestas cuentas bancarias de los hijos de Báez.

La declaración de Báez fue la última de una ronda de 27 imputados, entre ellos los hijos del empresario y otros directivos y allegados, todos relacionados con el grupo empresario que encabezaba la firma Austral Construcciones.

 

Foto vía: perfil.com

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