lilita5Elisa Carrió en la jornada de hoy presentará en la Cámara de Diputados el, tan anunciado, pedido de juicio político al ministro de Justicia, Germán Garavano.

En el pedido de la diputada no habrá firmas de otros aliados de Cambiemos ni de opositores. Dentro del recinto ya hubo voces que siguiendo la línea de la Casa Rosada anticiparon su rechazo a la movida, y el respaldo a Garavano.

 El sábado, en el programa de Mirtha Legrand, Elisa Carrio ratificó el ingreso de la denuncia porque “a mí no me votó la gente para callar estas cosas”.

El pedido de juicio político contra Garavano se fundamenta en los dichos del ministro sobre si deben ir presos los ex presidentes; su actuación en la causa AMIA; y en que nombró como asesora a la ex procuradora bonaerense María Carmen Falbo, entre otros temas.

Carrio en la entrevista televisiva declaró: “A la Justicia la maneja (Daniel) Angelici. No se puede estar bien con Angelici y conmigo a la vez. El Presidente tiene que decidir: nos gobiernan las mafias del fútbol o nos gobierna una Justicia independiente”.

Para la líder de la Coalición cívica hay una “intromisión” de Garavano en decisiones de la Justicia y el Parlamento y la frase de que “no es bueno” que ex presidentes estén detenidos fue un mensaje tanto al fallo de prescripción de Casación que favoreció a Carlos Menem en la causa por contrabando de armas, como a futuro sobre la situación judicial y el desafuero de la multiprocesada Cristina.

La presentación contra Garavano no tiene visos de prosperar. La Comisión de Juicio Político, que preside el macrista cordobés Javier Pretto no se ha reunido este año más que para elegir autoridades. Si no hay consenso sobre el trámite de juicio político ni siquiera se espera que sea convocada.

“Mi bloque no está de acuerdo con que haya que hacerle un juicio político a Garavano”, afirmó este lunes el diputado macrista Eduardo Amadeo, en coincidencia con Pablo Tonelli. Lo mismo había dicho otro macrista, Daniel Lipovetzky. Tampoco la UCR acompañará, y el FpV, en la oposición más dura y siempre listo para fustigar al Gobierno, no hará causa con Carrió y preferiría enfocarse en sus propios pedidos de juicio político en lista de espera, contra el propio Macri (por los Panamá Papers, entre otros casos) y varios de sus ministros.

La avanzada de Carrió ya no impacta tanto por sus improbables consecuencias en el Parlamento sino como una luz de alarma para la Casa Rosada sobre el futuro de Cambiemos. Gravitante en esa coalición, Carrió presionó con frases incluso contradictorias en los últimos días. De que Macri “elige (entre ella y Angelici) o cae”, y que “perdí la confianza” en que Macri luche contra la corrupción; a “en seis meses hay ruptura, ahora hay tiempo de recomponer” al mismo tiempo que aseguró que “no voy a romper Cambiemos”.

En la Casa Rosada respaldaron a Garavano, pero tratan de contener a Carrió, la aliada incómoda a la que necesitan para la pretensión reeleccionista de 2019