3.jpg_541755376Comenzó el juicio oral que enfrenta el empresario Lázaro Báez por presunto lavado de dinero, se estima que fueron unos 60 millones de dólares en la causa que se conoce como “la ruta del dinero K”. Desde la jornada de hoy son juzgadas 25 personas entre ellas el ex dueño de Austral Construcciones que ingresó por una puerta lateral de la sala de audiencia. En todo momento estuvo acompañado por agentes del Servicio Penitenciario Federal (SPF) ademas estuvieron presentes Melina, Luciana y Leandro, sus tres hijos que estaban dos filas atrás. El cuarto, Martín, se sentó a su lado.

Es el primer proceso que el empresario enfrenta y lo compartirá con sus hijos, también acusados por formar parte de las empresas y tener cuentas bancarias en Suiza.

También estuvieron presentes el abogado Jorge Chueco y el contador Daniel Pérez Gadín que llegaron a las 6:45 a los tribunales de Comodoro Py, trasladados desde el penal de Ezeiza, donde están presos desde abril de 2016.

La audiencias se llevó adelante en sala más grande de Comodoro Py y llamada “AMIA”. De un lado las defensas, del otro la Fiscalía y las querellas. Sobre los apoya brazos de las sillas se pusieron cartelitos con los nombres de cada acusado.

Tres de los cuatros hijos de Baez, Melina, Luciana y Leandro se sentaron juntos en una punta de la cuarta fila, donde también estaba Fabián Rossi, ex marido de la vedette Iliana Calabró y otro de los imputados.

Báez, Pérez Gadín y Chueco ingresaron juntos, sin esposas y custodiados por el SPF. Se sentaron en la segunda fila. Al lado de Pérez Gadín estaba su hijo Sebastián (Pérez Gadín), también imputado.

El arrepentido de la cuasa, Leonardo Fariña, se ubicó en la fila del fondo entre dos acusados centrales y el financista Federico Elaskar.

El presidente del Tribunal Oral Federal 4, Guillermo Costabel, pasó lista de cada uno de los acusados y de los abogados, principalmente para conocerles las caras. Los imputados levantaron la mano para identificarse.

Cuando Costabel terminó, todavía no habían llegado un imputado y un abogado. “No nos creyeron el horario pero somos muy puntuales”, bromeó Costabel e hizo reír a algunos.

El juez dispuso un cuarto intermedio para esperar a los que no habían llegado. Y muchos se distendieron y aprovecharon para saludarse, sobre todo entre los familiares.

15 minutos después la audiencia se reanudó. El primer paso fue la lectura de las acusaciones. El tribunal dispuso que se leyera un extracto. Pero allí comenzaron los primeros cruces. La defensa de Báez pidió que se lea completa. Y otra defensa que no se leyera la de las querellas porque su intervención está discutida. Pero el tribunal rechazó los pedidos. Báez escuchaba por primera vez en un juicio oral una acusación en su contra.

Después de dos horas de lectura hubo otro cuarto intermedio. Los hijos de Báez se juntaron con su padre y hablaron todos dentro de la sala. Fue en el sector del asiento del empresario porque la custodia del SPF no dejaba que salga de ese sector. Lo mismo a Pérez Gadín y Chueco.

Las defensas hicieron distintas objeciones sobre el juicio. El tribunal dijo que las resolverá la semana que viene y dio por terminada la audiencia. Llegaron los últimos besos y abrazos. De Báez con sus hijos y de Pérez Gadín con el suyo. Báez, Pérez Gadín y Chueco se quedaron hablando los tres hasta que los agentes del SPF los sacaron por la misma puerta por la que llegaron.

Los hijos de Báez salieron por el mismo lugar para evitar cruzarse con los periodistas. Fariña con su custodia salió por otra puerta interna de Comodoro Py. Todos se volverán a encontrar la semana que viene.