En un breve discurso ante los senadores y diputados provinciales, reunidos en asamblea, el gobernador de Cambiemos identificó su administración con lo que llamó la “revolución de lo sencillo”.

“Entendemos que tenemos escasez de recursos y grandes dificultades aún”, por lo cual “en vez de anuncios ostentosos, hemos elegido trabajar diariamente sobre pequeñas realidades. Una revolución de lo sencillo. Y lo sencillo son cosas que nos llenan de orgullo”, manifestó.
En ese marco, anunció “una nueva iniciativa importante en materia de seguridad. Se trata de una nueva ley que obliga a los presos a trabajar en las cárceles y que modifica la actual ley de Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad número 8.465”.

“Esta ley que impulsamos apunta a revisar la vida dentro de los penales. Las cárceles necesitan orden y para eso necesitamos tener nuevos instrumentos para trabajar”, subrayó.

La intención, resumió, es terminar con las cárceles de “máxima ociosidad”, ya que la permanencia inactiva de los detenidos se convierte en un “privilegio”, opinó, “ya que no tienen la misma obligación de trabajar que los ciudadanos decentes”.

Cornejo lamentó que “la jurisprudencia conocida como garantista hizo que hasta ahora la ley fuera el piso de los derechos para las personas privadas de la libertad. Cada vez se les otorgó más y más ventajas, de manera que el trabajo dejó de ser una obligación y se convirtió sólo en una opción”, dijo. “Esto terminó generando la ociosidad indeterminada con gravísimas consecuencias para la vida del penal y, lo que es más importante, para la vida misma de los internos y sus posibilidades de reinserción en la sociedad”, argumentó.

El gobernador mendocino enumeró, por otra parte, algunas acciones llevadas adelante desde que asumió el gobierno en 2015, “como recuperar la provisión normal de insumos hospitalarios, juntar a los docentes con los alumnos en el aula, llevar energía eléctrica a pueblos donde no había”, entre otras.

Foto vía: mendozapost.com

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