leliq-369530El Banco Central puso, en el comienzo de la semana, $111.981 millones en Letras de Liquidez (LELIQ) a siete días de plazo, con un rendimiento promedio de corte en baja, al 65,772% anual. La tasa máxima de corte se ubicó en 66 por ciento anual.

Esto significa un recorte de casi nueve décimas de punto en comparación a una operación similar realizada durante el cierre de la semana pasada, cuando la autoridad monetaria avaló un corte promedio del 66,654 por ciento.

La dinámica bajista de las tasas habilitó una moderada suba de 0,5% en el valor del dólar en la City porteña, que así se mantuvo dentro de la banda de “no intervención” dispuesta por el ente monetario.

La entidad que preside Guido Sandleris recortó casi 8 puntos porcentuales el rendimiento de las LELIQ, desde la tasa máxima de 73,5% del pasado 8 de octubre.

El BCRA absorbió con este instrumento exclusivo para bancos unos $15.910 millones, ante vencimientos por $96.071 millones este lunes. La autoridad monetaria lleva aspirados a través de LELIQ unos $163.226 millones desde comienzos de octubre.

Ademas la entidad nacional anunció que no dejará que la tasa de interés de las LELIQ se ubique por debajo de 60% anual hasta que no haya evidencia de una caída de las expectativas de inflación a 12 meses vista.

“Su expectativa es que la astringencia monetaria obligue a los tenedores de divisas a desprenderse de ellas para hacer frente a sus obligaciones en pesos. En tal caso, la cotización del dólar debería tender hacia el límite inferior de la banda cambiaria. Si alcanza ese nivel, el Banco Central intervendría, comprando el excedente de oferta e inyectaría liquidez, forzando las tasas a la baja”, señala al respecto Víctor Beker, director del CENE.

El elevado nivel de las tasas de referencia de las LELIQ se traslada a todo el sistema, movimiento que explicó que en octubre los plazos fijos en pesos tuvieran un aumento sin precedente de 16% o 129.300 millones de pesos.

El sistema bancario captó el beneficio del pasivo remunerado que el BCRA le ofrece para tomar pesos de los inversores institucionales, ante el desarme de las posiciones de LEBAC, las Letras del BCRA que la entidad quiere eliminar después de la vertiginosa corrida cambiaria que se desarrolló entre el 25 de abril y el 28 de septiembre de este año.

“Continuó el traslado de las altas tasas de las LELIQ del Banco Central a las principales tasas pasivas de referencia, a través de la competencia entre los bancos, quitándole presión al mercado de cambios”, aseguró Cristian Traut, analista de First Capital Group.