dolares_20_50_100_crop1520475859408_crop1522959130980.jpg_258117318En los bancos de la ciudad porteña, el dólar se alzo dos pesos llegando a $ 34,40 según el promedio del Banco Central. En el inicio de la semana había cerrado en $ 32,05. En el mayorista la suba se aceleró desde las 14 y al cierre quedó en $ 33,96.

Antes de que abrieran los mercados cambiarios el presidente Mauricio Macri anunció que el Gobierno acordó con el FMI adelantar los desembolsos para asegurar el financiamiento de 2019.

Para poder contener la escalada de la divisa, el Banco Central realizó una nueva subasta de US$ 300 millones y los vendió todos, con un mínimo de $ 31,60.

En el transcurso de esta semana el Central ya vendió 710 millones de dólares. “Intervenimos para darle liquidez al mercado”, es lo que expresan desde el organismo monetario.

Por otra parte el riesgo país saltó de 689 a 701 puntos básicos, por un nuevo retroceso de los bonos de la deuda en dólares.

El dólar había comenzado el día con una suba de 20 centavos para luego acomodarse casi igual que el martes y volver a subir. Avanzaba 45 centavos, a $ 31,92. Mientras tanto en Brasil, el dólar también empezó en alza, para luego estabilizarse a los mismos valores que el día anterior.

Las razones que explican el aumento de divisas viene por varios lados: los pesos de quienes venden Lebacs en el mercado secundario; la liquidez de empresas (algunos importadores, desde ya) y grandes inversores y, en menor medida, de quienes aprovechan la facilidad del home banking para transformar sus pesos en dólares, dejando las divisas depositadas dentro de los bancos.

Todo esto refleja incertidumbre de los mercados que empezó a generarse en las últimas semanas acerca de la capacidad del Gobierno para hacer frente a los gastos de 2019, tanto por el pago de la deuda como por el déficit fiscal. Los economistas reclamaban que el equipo económico pusiera sobre la mesa los números y admitiera cuál era el bache a cubrir en el complicado año de las elecciones. El anuncio de Macri apunta en ese sentido, pero se ve que el Gobierno no termina de leer bien qué es lo que necesita el mercado para volver a la calma de julio.