gas.jpg_258117318El Gobierno Nacional decidió frenar el polémico pago retroactivo en la tarifa del servicio de gas que debían abonar los usuarios para compensar por la devaluación a las empresas prestataria, luego de escuchar el reclamo de la oposición y analizar la propuesta que este martes hizo el radicalismo.

La medida se hará oficial en las próximas horas. Los referentes de los bloques parlamentarios, incluido Cambiemos, ya recibieron la notificación por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, quien desembarcó en el Congreso ante el riesgo que advirtió el Gobierno de que la medida emitida el viernes pasado por el secretario de Energía, Javier Iguacel, empantanara la discusión por el Presupuesto 2019.

Hubo una reunión alrededor del medio día en la que participaron el titular provisional del Senado, Federico Pinedo, el jefe del interbloque de Cambiemos en la Cámara Alta, Luis Naidenoff;  en la misma Frigerio les notificó a los legisladores de la oposición que la decisión del Gobierno es que las empresas absorban una parte del costo y que del resto se hará cargo el Estado, en cuotas hasta 2021, por lo que tampoco se verían afectadas las previsiones presupuestarias y el déficit cero para 2019 que el macrismo había pactado con el Fondo Monetario Internacional.

Distintas voces de Cambiemos rectificaron públicamente la decisión de Macri: “Se dejará sin efecto la resolución 20/2018 que establecía la compensación y el pago adicional en la tarifa de gas”, publicó Julio Cobos en su cuenta de Twitter.

En la Camara de Diputados, la oposición había unido fuerzas para convocar a una sesión especial para el jueves 18, con el objetivo de derogar la resolución de Iguacel, amparada en la ley 24.076 sancionada en 1992, que habilita “al Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) a instruir a las prestadoras del servicio de distribución al recupero del crédito a favor de los productores en línea separada en la factura de sus usuarios, en 24 cuotas a partir del 1º de enero de 2019”. Según había adelantado el secretario, sería un promedio de entre 90 y 100 pesos por mes durante dos años.

Iguacel indicó que se había decidido disponer la suba en 24 cuotas porque sino “en vez de 34,7%, el incremento hubiera dado el 200%”, y alertó que si se vuelve a la política de importar gas y al desabastecimiento que dejó el kirchnerismo, “el que pagó $3.000, pagaría $6.000 o $9.000”, según de dónde se importe el gas.

Este miércoles por la mañana el Presidente salió en defensa de la decisión del Gobierno al señalar que “la energía cuesta y hay que pagarla”, la respuesta de la oposición no se hizo esperar y llegó a amenazar incluso con dejar sin Presupuesto al Gobierno. Primero se analizó la propuesta que hizo llegar el radicalismo, cuyo costo para el Estado sería de unos 100 millones de dólares.

Con este panorma el jefe de Gabinete, Marcos Peña, habilitó a evaluar una salida consensuada. Algo de eso había ya deslizado Frigerio el martes a la noche, cuando en diálogo con el programa La Lupa, dijo que el Gobierno estaba “dispuesto a tratar de encontrarle una solución al aumento” y que “hay tiempo porque la medida entra en vigencia el 1 de enero”.  Así fue que desde Asia se puso a trabajar el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, junto al propio Iguacel, su subordinado rebelde que había omitido avisarle que sacaría esa resolución (lleva sólo su firma) el viernes, justo en la previa a su viaje.

Con esta nueva marcha atrás, el Gobierno desactiva un nuevo foco de conflicto en el Congreso y ahora confía en aprobar el Presupuesto en Diputados tal como lo tenía previsto, con una sesión especial el 24 de octubre.