ty_crop1542194053152.jpg_1734428432Finalmente el gobierno logró los votos necesarios para convertir en ley el Presupuesto 2019 y consiguió su objetivo de aprobar la “ley de leyes” antes del inicio del G20 el próximo 30 de noviembre. Con apoyo de parte del peronismo, la votación fue por 45 votos a favor, 24 en contra y una abstención.

También se le dio sanción a la adenda del Consenso Fiscal (48-12-0) y al revalúo del Impuesto a las Ganancias (53-8-0), ambas habían sido aprobados por la Cámara de Diputados semanas atrás. Con respecto a la suba del impuesto a los Bienes Personales , recibió una modificación introducida por Miguel Ángel Pichetto (57-4-0) y el proyecto volverá a la Cámara baja para su sanción final.

El debate se llevo adelante sin sobresaltos y con discursos polarizados. Por el lado del gobierno hubo poco oradores que defendieron la norma, pero esto había sido pactado de antemano para agilizar el debate. Por el lado de la oposición muchos senadores tomaron la palabra para criticar el texto y quienes lo apoyaron utilizaron su tiempo para justificar su voto.

Con el presupuesto convertido en ley el objetivo del Gobierno es lograr el “déficit cero”, lo cual implicará un  recorte de cerca de 300 mil millones de pesos, de los cuales 200 mil los hará la Nación y los 100 mil restantes las provincias.

También, durante la discusión en Diputados, se eliminó el artículo 53, que habilitaba al Poder Ejecutivo a reestructurar la deuda pública “según las condiciones imperantes del mercado financiero”. Se mantiene la ley vigente de Administración Financiera, que indica que a través de estas operaciones se debe lograr un mejoramiento de los montos, de los plazos o de los intereses.

Y la ley tiene, por primera vez e impulsado por el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, una exención del impuesto interno a las bebidas espumantes.