José-Mayans_optEl peronismo federal expuso sus diferencias internas debido a la discusión por el Presupuesto 2019 entre Miguel Ángel Pichetto, que conduce el bloque, y el formoseño José Mayans.

El rionegrio expresó: “Algunos quieren prender fuego a la pradera. Algunos gobernadores se compraron el traje cubano de la revolución”.

Por su parte, Mayans, que en el debate  habló de “extorsión” y “aprietes a los gobernadores”, este miércoles por la mañana eligió responder con ironía.

Y conestó en el programa de Roberto Navarro: “Soy peronista, profundamente cristiano y profundamente humanista. No tengo nada que ver con la Revolución Cubana”.

El senador por la provincia de Formosa calificó de “lamentable” las expresiones de su par. Y agregó que los mandatarios sólo reclamaron “es un fondo que les corresponde”, en referencia al Fondo Sojero, que fue eliminado por decreto presidencial.

Y señaló: “El presupuesto demuestra el fracaso de la política del Gobierno, un presupuesto que pretende blanquear 400 mil millones de dólares de deuda”.

Durante el debate en comisión por el proyecto de Presupuesto para el año próximo, la cosa se calentó entre entre Mayans y Pichetto cuando el formoseño dijo que hubo una “instrucción” del Gobierno para hacer sesión “especial” el miércoles próximo de modo que no entraría la moción de preferencia para tratar la derogación del DNU que eliminó el Fondo Sojero.

Por su parte Pichetto respondió: “A mí nadie me dio ninguna instrucción, menos el ministro del Interior. La decisión es del oficialismo, leí en un diario lo de pedir sesión especial”.

Mayans contó durante el reportaje que el principal argumento de Pichetto para que se apruebe el proyecto es el de garantizar la “gobernabilidad”.

Finalmente, puso en duda su aprobación en la Cámara Alta. “Obviamente tenemos serios problemas por este tema”, destacó. Y deslizó la posibilidad de que el bloque que preside Pichetto pudiera romperse.

“Todavía no definimos el tema”, fue la respuesta del formoseño ante la pregunta de si van a armar un nuevo bloque. Reconoció que “hay mucho enojo” entre los senadores, pero no dio mayores detalles.