“El proceso de producción de la planta de Vicente López está migrando hacia la planta que la empresa tiene en Mar del Plata.

La compañía nos dice que va a incorporar 150 trabajadores ahí. Hay algunas decisiones de las empresas que no acompañamos, y menos en estos momentos, pero también entendemos que los procesos de producción de las compañías tienen que estar regidos por el marco de la ley, teniendo en cuenta los cuidados y la contención que los trabajadores merecen”, afirmó Triaca.

El ministro indicó que el Gobierno puso “en marcha el Programa de Transformación Productiva, para aquellas empresas que cambien sus procesos y se planteen los desafíos de la producción que viene”.

“Lo hacemos junto con la provincia de Buenos Aires y los municipios; vamos a estar monitoreando la situación para que las empresas tengan el acompañamiento del Estado”, dijo.

Triaca afirmó que las paritarias están cerrando “sin mayores complicaciones” porque se construyó “confianza y previsibilidad”.

“Estamos terminando las negociaciones paritarias de este año, en los meses de junio y julio te diría que ya tenemos resuelto el 85% de las negociaciones cerradas. Quedan algunas para el segundo semestre, pero son las menos, y en todas estamos en un promedio de entre 21 y 21,5% de aumento”, explicó.

El ministro precisó que “la mayoría tiene cláusulas para revisión”, pero que “la cláusula proyectada en los meses que nos quedan y la inflación proyectada (no sólo por el Gobierno, sino por el relevamiento de expectativas del mercado del Banco Central) están por debajo de ese 21%, y el proceso sobre actualización de tarifas que tenemos que hacer está por debajo también”.

“No vemos un escenario donde haya una variación significativa.

Las paritarias tienen que mirarse desde la perspectiva del trabajador, tienen que cuidar el poder adquisitivo del salario”, remarcó.

Sobre la situación económica, epxlicó que “hay sectores que están creciendo mientras que otros vienen mucho más rezagados”.

“Los sectores que tienen vínculos comerciales a través de la industria con Brasil siguen teniendo problemas de desarrollo, ya que el sector manufacturero, sobre todo en líneas de consumo, está muy atado al país vecino. La cadena agroindustrial, los servicios y la energía empiezan a tener impulsos significativos.

Unos sectores a veces compensan a otros, y por eso los números no

son los que uno quisiera, pero vamos por el sendero correcto”, puntualizó.

También advirtió que “hay ciertas estacionalidades, como nos tocó en el mes de abril, que es un momento en que baja la cantidad de puestos de trabajo, y luego se empieza a recuperar de vuelta en la propia dinámica de las actividades estacionales”.

Por otra parte, se refirió a la denuncia del presidente Mauricio Macri sobre la existencia de una “mafia de los juicios laborales”.

“Lo primero de todo es correrle el velo, hablar de este tema sin pelos en la lengua y ponerle el cascabel al gato. Eso implica entender que es una de las principales causas de involución en la Argentina. No es sólo el incumplimiento de la ley, es el abuso del sindicalismo por el cual algunos viven o generan una industria del juicio”, dijo.

Además, sostuvo: “Cuando un empleado tiene que esperar entre tres y cinco años para recibir lo que le corresponde, que debería recibirse de manera abreviadísima, no está bien. Cuando todas las instituciones que deberían ayudar a mejorar los servicios de conciliación estaban dadas vuelta para mejorar la industria del juicio, evidentemente había objetivos muy claros que eran trabajar sobre el conflicto, porque ahí se generaban estos recursos, que el año pasado fueron alrededor de 600 millones de dólares. Hay ahí muchos estudios laboralistas

 

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