La destrucción del templo se produjo mientras las fuerzas iraquíes se encuentran cerca de culminar su mayor ofensiva contra el Estad Islámico con la toma de la norteña Mosul, urbe de más de 2 millones de habitantes que era el principal bastión de los yihadistas en Irak, luego de lanzar un avance sobre la Ciudad Vieja el domingo pasado.

Según comandantes militares iraquíes, los últimos milicianos del EI que resisten en Mosul dinamitaron la mezquita y el minarete, conocido como Al Habda (El Jorobado) cuando soldados y policías, apoyados por ataques aéreos de una coalición liderada por Estados Unidos, se encontraban a sólo 50 metros del lugar.

El primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, dijo el miércoles por la noche que el hecho es una “declaración oficial de derrota” por parte de la milicia radical.
Dentro de Mosul, el célebre minarete que se alzó por encima de la ciudad durante 850 años yacía hoy en ruinas, en medio del estupor y la rabia de muchos residentes.

“A primera hora de la mañana subí al techo de mi casa y me sorprendí de que el minarete ya no estaba”, dijo Nashwan, un trabajador que vive en el barrio de Khazraj, cerca de la mezquita, en declaraciones por teléfono a la agencia de noticias Reuters. “Sentí que había perdido a un hijo”, agregó.

Foto vía: telam.com.ar

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