Intervenir la provincia de Santa Cruz sería lo mejor, es una idea que se ha instalado en el inconsciente colectivo pese a la negativa de la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich. Los hechos ocurridos en la Provincia que catapultó al matrimonio de Néstor y Cristina Kirchner a la presidencia, no escapan a la angustia reinante que se ha instalado en el apellido más ilustre de los 12 años que precedieron a la decisión de la gente de cambiar.

Que el ex gobernador Peralta al no recibir subsidios necesarios de parte del Gobierno Central porque “no era del palo” no realizó una buena gestión, es cierto, pero la actual mandataria provincial Alicia Kirchner y su ineficacia, profundizó la debacle y eso también es verdad.

El paraguas de expresar continuamente que recibió una “provincia quebrada” terminó de exacerbar a la población que no cobra en término y lo demostró con marchas y violencia en donde la ex presidenta quedó encerrada en la telaraña que con poder supo construir.

Alicia deberá construir su defensa, su hermano Néstor supo con sus declaraciones dictar sentencia.

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