conflicto-docente-2398676w620La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) criticó a través de un duro documento a la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, por hacer legal el sistema de apuestas por internet a través del proyecto de Ley Fiscal e Impositiva, que fue aprobado por la Legislatura de la provincia.

El documento que lleva el tiítulo “Cada casa puede ser un casino”, es crítico y lleva la firma de la Comisión Nacional de Pastoral de Adicciones y Drogadependencia, que forma parte de la CEA.

La institución señaló que el régimen de apuestas online “no tuvo la posibilidad de ser discutido por la sociedad como corresponde” y “tiene consecuencias” para los sectores más pobres, donde se antepone un objetivo recaudatorio.

Entre las frases mas destacadas en el documento, se puede leer: “Cualquier joven desde el celular podrá estar en línea con la enorme oferta que presenta el juego online, la población de alta vulnerabilidad en la que vivimos recibirá mensajes ambiguos y peligrosos”, afirmó. “¿Cómo recibe un chico en esta situación que el Estado, en vez de pensar en su capacitación y en su primer trabajo, le ofrezca ‘timba’ como posible solución a su vida?”, interrogó.

La CEA cree que los personas que sufren la crisis económica pueden pensar en una “posible solución mágica” a su situación”. Y advirtió: “Sabemos por experiencia el dolor que causa en la familia cuando el juego se torna peligroso”. “Esto supone que todo aquel que está bancarizado, aunque sea por las asistencias sociales, sería un posible jugador”, completó.

Y agregó que la reglamentación de la ley “no será tan eficaz para atender los casos de ludopatía” y resaltó sus críticas contra Vidal, al advertir que la “gobernación provincial ya se había manifestado con convicción en contra del juego, inclusive con acciones concretas y decisiones hacia futuro”.

Desde la iglesia plantearo: “No creemos que se justifique esta decisión argumentando que este negocio se da en la clandestinidad. Se antepone un objetivo meramente recaudatorio y legalizan el negocio de unos pocos sin considerar los daños que deja”.

“La situación social y económica por la que atraviesa la provincia de Buenos Aires demanda que las atenciones de los barrios más pobres tengan políticas públicas que promuevan el desarrollo integral de los jóvenes y de la familia y que no se convierta cada casa en un casino”, concluyó.