La tasa de inflación de abril fue la más alta de 2017, luego de alzas de 1,3 por ciento en enero, 2,5 por ciento en febrero y 2,4 por ciento en abril.
Incluso se ubicó medio punto por encima de las estimaciones privadas, que la habían calculado en torno al 2,1 por ciento.

El fuerte rebote de los precios pone en riesgo la meta de inflación del BCRA pautada con un tope de 17 por ciento para el año, ya que no debiera superar el 0,9 por ciento mensual hasta el cierre del período.

La inflación núcleo, excluyendo el alza de los precios regulados como el de las tarifas de servicios públicos, fue de 2,3 por ciento. A raíz de este comportamiento de la inflación el BCRA mantuvo ayer en 26,25 por ciento la tasa de política monetaria y reconoció que la suba de precios estaba por encima de los cálculos.

Por otra parte, abril de 2017 restituyó la comparación interanual, luego de la interrupción que se produjo entre noviembre de 2015 y junio de 2016. Los principales aumentos se observaron en indumentaria, tarifas, educación y alimentos.

La vestimenta verificó en abril un alza de 5,1 por ciento, que explica el 80 por ciento del incremento de 7,2 por ciento se observó en el primer cuatrimestre. En un año los precios de la indumentaria aumentaron 20,8 por ciento.

 

Foto vía: focoeconomico.org

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