Los combustibles en las estaciones de servicio volvieron a aumentar, ahora con hasta un 5%, por lo que el litro de nafta súper pasó a costar casi 28 pesos en promedio.

Tras la suba del dólar, las principales cadenas de abastecimiento comenzaron a aplicar los incrementos que, en principio, iban a ser de un 3% máximo, como se había acordado cuando se produjo la suba el 1 de junio, que había sido de un 5 por ciento.

La suba de un 3% había sido pactada entre los empresarios y el ex ministro de Energía Juan José Aranguren, pero ahora la cartera está en manos de Javier Iguacel y las petroleras insisten en que el aumento en el precio de los hidrocarburos debe ser mayor.

Según la Confederación de Entidad del Comercio de Hidrocarburos (CECHA), el precio de los combustibles en la Argentina todavía tiene un atraso del 30% y es el sexto más bajo de los valores de comercialización entre los países de la región.

El organismo sostiene esto a partir de un informe que realizó en octubre pasado sobre la base del precio del barril de petróleo Brent, que se toma de referencia en la Argentina, y el tipo de cambio de ese momento.

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