En la primera jornada de debate para determinar si el aborto legal debe ser la vía contra la muerte materna, las aguas estuvieron bien divididas: la gente citada para defender el proyecto habló por la mañana, mientras que los opositores lo hicieron por la tarde.

El único momento de comunión entre ambas posturas se dio sobre el final del día, cuando el médico Diego Montes de Oca -un pediatra que está-en contra del proyecto- dijo ante la pregunta de la diputada Mónica Banfi (Cambiemos) que las mujeres que deciden abortar no deben ir presas. Entonces hubo aplausos de algunas de las impulsoras de la ley.

La finalidad fue que no hubiera show ni polémica, algo que se logró salvo cuando la diputada Carmen Polledo salió a cruzar al periodista Luis Novaresio, que la nombró en reiteradas ocasiones durante su intervención.

Un dato que llamó la atención fue la baja presencia de diputados supuestamente indecisos (se estima que son medio centenar) en la sala del debate.

Por la mañana disertaron 16 especialistas a favor de la despenalización del aborto. Por la tarde, otros tantos brindaron argumentos para desalentar la iniciativa, que se debatiría en junio en el recinto. Ninguno era famoso, como ocurrió en el caso del primer bloque, donde expusieron personalidades del periodismo y el espectáculo como Carla Peterson y Luis Novaresio.

En el “bloque en contra” a partir de las 4 de la tarde, dos de los invitados acudieron a imágenes, a través de diapositivas, para terminar sus discursos. Constituyeron así los dos momentos más polémicos del encuentro. El médico obstetra Ernesto Beruti mostró a la audiencia la foto de un feto en la palma de la mano de un adulto y describió cómo a las pocas semanas de gestación, el embrión tenía forma humana, “manitos y deditos”. En la sala hubo un clamor y un abucheo, que sólo se repitió cuando otro profesional de la salud, Diego Montes de Oca, pediatra de Casa Cuna, reveló un compilado de fotos de su infancia y de su casamiento, junto a sus propios padres e hijos y enumeró todas aquellas cosas que “no podría haber hecho” si sus padres hubieran decidido “abortarlo”.

La próxima reunión será el jueves a las 9.30, en la misma sala, con la misma dinámica y nuevos invitados. Faltan dos meses y más de 700 especialistas para que el debate llegue al recinto.

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