Bonadio, que ya procesó dos veces a la ex Presidenta y, además, tramita otra causa contra ello por supuesta “traición a la Patria” y había pedido a Lijo que se abstuviera de seguir interviniendo con el argumento de que habría conexidad con la causa sobre presunto encubrimiento del atentado a la AMIA.

Pero, según fuentes judiciales, Lijo lo rechazó porque entendió que las investigaciones a su cargo “se formaron con anterioridad”, “su objeto procesal es más amplio” y “se encuentra en un estadio avanzado de recolección de elementos probatorios”.

Si Bonadio persistiera en su reclamo, el incidente pasaría a manos de la Cámara Federal porteña que debería resolver dónde queda el expediente, comentaron las fuentes.

En su momento, la defensa de Fernández había pedido los apartamientos tanto de Lijo y de Bonadio y reclamó que el caso sea investigado por el juez Rodolfo Canicoba Corral, que instruye el expediente por la explosión que en 1994 demolió la mutual judía.

Lijo fue el juez a quien Nisman le presentó la denuncia contra Cristina Fernández y otros funcionarios y allegados a su gobierno el 14 de enero de 2015, cuatro días antes de ser hallado muerto en su departamento de Puerto Madero con un disparo en la cabeza.

La causa recorrió un largo derrotero hasta que, finalmente y después de la reapertura, recayó nuevamente en Lijo, quien delegó la investigación en el fiscal Gerardo Pollicita.

 

Foto vía: scoopnest.com

Compartir