Foro-680×476A través de un comunicado de prensa, el Foro de Convergencia Empresaria mostró su postura frente a la iniciativa del Ministerio de Hacienda de dejar en suspenso la aplicación del cronograma aprobado en la Ley de Reforma Tributaria que establece la reducción de impuestos y eliminación gradual de las imposiciones que afectan la competitividad.

La entidad que agrupa a las principales empresas del país expresó lo siguiente: “Es imprescindible el equilibrio fiscal, pero éste debe lograrse a través de la reducción del gasto público y no mediante el aumento de impuestos. El gasto público como porcentaje del PBI se ha incrementado en el período 2008 -2015 en todas las jurisdicciones y se ha mantenido desde entonces en dichos niveles en las provincias y municipios”.

En El Foro participan las principales asociaciones de empresariales y de la sociedad civil de la Argentina, como AEA, FIEL, ABA, la SRA y la Bolsa de Comercio, entre muchas otras.

Los firmantes del FCE alertan: “vemos con preocupación que se propone dar marcha atrás en la baja de impuestos distorsivos como ingresos brutos, impuesto a los créditos y débitos bancarios y el impuesto de sellos”.

En el mes de mayo el FCE envió cartas a senadores nacionales y gobernadores en el que llamaba a la “responsabilidad”, pidiendo que “trabajen junto con el Gobierno Nacional en pos de encontrar soluciones a la crítica situación del sistema energético nacional, descartando medidas que nos hagan retroceder en el camino trazado”.

Los empresarios consideran que “pese a que la rebaja de los tributos fue aprobada en un Consenso Fiscal en noviembre 2017, algunas jurisdicciones aprovecharon para aumentar las tasas en el impuesto a los ingresos brutos o están pensando en hacerlo”.

“nuevos gravámenes, impuestos, revaluaciones en la propiedad inmobiliaria, la no aplicación del ajuste por inflación impositivo y otras medidas similares implican aumentos en la presión tributaria”, agregan.

Los empresarios sostienen que “es necesario el esfuerzo de todos los argentinos para equilibrar las cuentas públicas procurando una política de gastos austera y eficiente”, pero sostienen que “es imprescindible evitar los atajos fáciles que implican las sucesivas subas de impuestos a quienes ya soportan una enorme carga tributaria”.

Un estudio del FCE dio cuenta que “en la Argentina actualmente se paga en impuestos un 7% del PBI por encima del promedio de América Latina (USD 30.000 millones por año). Se trata de una carga adicional que complica mucho la actividad económica e impide o dificulta nuevos emprendimientos”.