471032_landscapeMauricio Macri, presidente de la nación, lidero un brindis con el personal de la Casa Rosada en la previa de las fiestas de fin de año y de sus vacaciones familiares. Escoltado por Papa Noel, su esposa Juliana Awada y su hija Antonia, reconoció que termina un año en el que su gestión tuvo que atravesar “muchos desafíos y situaciones difíciles”.

Esta vez el mandatario no tuvo un encuentro privado con los periodistas acreditados. “Por problemas de agenda”, se excusaron en su entorno. En el mensaje público, que se transmitió desde el Patio de las Palmeras frente a decenas de empleados, Macri aseguró que “las tormentas sucesivas” del 2018 fortalecieron a su gestión.

El presidente resalto: “Terminamos el año sabiendo que tenemos todavía grandes desafíos por delante, pero sintiendo que estos desafíos que hemos ido superando, lo que llamé las tormentas sucesivas que hemos vivido, también nos han fortalecido, porque cuando estas cosas se van superando, incorporando en el diálogo, en el debate, en la construcción, eso nos va fortaleciendo”.

Y agregó: “Espero que todos estemos firmes desde este lugar, haciendo mucho mejor aporte. Y quiero agradecerles por el trabajo que han hecho, por el entusiasmo, por el compromiso, por ser un equipo. Feliz Navidad para todos, feliz año y a seguir trabajando juntos por esa Argentina que todos nos merecemos”. Y para finalizar expresó: “También incorporar en esto a los periodistas que son parte de esta casa, que también nos acompañan con su espíritu crítico, como corresponde”.

Hasta el final del año, Macri no tendrá actividades. Sus asesores sí le arman agenda para la primera semana de enero o la segunda, antes del viaje a Brasilia, a donde se encontrará con Jair Bolsonaro.

Entre las actividades se prevén encuentros con gobernadores patagónicos. Varios de ellos ya pidieron verlo.

Entre enero y febrero, el sur del país contará con la presencia de varios funcionarios del gabinete, como Nicolás Dujovne, Guillermo Dietrich y Marcos Peña. El jefe de Gabinete no descansará esta vez en Uruguay como en años anteriores. Tampoco el ministro de Hacienda, que alquiló su casa de Punta del Este.