Mientras tanto, se conoció que son cuatro los diputados electos a la Asamblea Nacional ya desde el primer turno de los comicios. Se trata de una neta caída respecto a los 36 de las elecciones del 2012 y los 110 del 2007, reportó la prensa local.

Ellos son Sylvain Maillard, de La République En Marche, uno de los voceros de Macron durante la campaña presidencial, electo en París; el diputado saliente Paul Molac, también del partido oficialista, y otros dos reconfirmados, Napole Polutélé (izquierda) electo en una circunscripción de los territorios insulares y Stéphane Demilly (Udi-Républicains). El movimiento fundado hace unos meses por el mandatario, arrasó en el primer turno de las elecciones legislativas y dejó a sus rivales sólo las migajas de la asamblea.

Habrá que esperar a la segunda vuelta del domingo, pero tras el resultado de hoy el Parlamento podría quedar dominado por En Marcha!, que pasaría a contar poco menos de 450 parlamentarios sobre un total de 577.
Sin embargo, el primer “partido” del país es el de los franceses que decidieron no ir a votar: más del 50% del total de los llamados a las urnas.
De hecho en Francia ya “no hay oposición”, destacó sin esconder su desilusión Jean-Christophe Cambadelis, líder del Partido Socialista. “Esta abstención es una catástrofe”, comentó por otra parte la líder del Frente Nacional (FN, extrema derecha), Marine Le Pen, quien tiene de todos modos la esperanza de entrar en el parlamento pese al pésimo resultado de su partido.

La abstención terminó de hecho favoreciendo a Macron, mientras que el costo de este fenómeno lo pagaron los partidos que ya habían sufrido una dura derrota en las elecciones presidenciales.

La situación en la que se encuentra ahora el presidente Macron y su primer ministro, Edouard Philippe (un ex del partido conservador de Los Republicanos), es de hecho inmejorable.

A sus 39 años, Macron conquistó siendo casi un desconocido para la mayoría de los franceses primero la presidencia y ahora el Parlamento.
El gobierno que está al frente del país está integrado por ex socialistas, ex neogaulistas y centristas: todos juntos unidos de manera transversal por el color (azul) de En Marcha!. El único partido que de hecho logró contener la oleada “macroniana” fueron Los Republicanos, que podrían cerrar las elecciones con 80-100 parlamentarios. El partido liderado por Francois Baroin, quien sustituyó a Francois Fillon, ya advirtió que está preparado y listo para ejercer una firme oposición en el Parlamento.

El Partido Socialista fue otra de las “víctimas” de las legislativas de este domingo, ya que en la asamblea no contará con más de 30-40 parlamentarios, el 90% menos de lo que tuvieron en los últimos cinco años.

Otro líder político que terminó contra las cuerdas fue Jean-Luc Melenchon, el líder de Francia Insumisa, que conquistó 10-20 diputados. Incluso peor fue el resultado del Frente Nacional de Le Pen (entre 3 y 10 diputados). Mientras los partidos derrotados se preparan para una legislatura llena de dificultades, En Marcha! cuenta los votos y festeja.

Los balotajes del domingo podrían incluso reforzar la victoria lograda este domingo, ya que -por ejemplo- los seis ministros del partido que se presentaron en las elecciones afrontan el segundo turno desde una posición muy sólida.

Frente a las declaraciones de algunos de los partidos derrotados sobre los riesgos que existirían para la democracia frente al apabullante triunfo de Macron, varios dirigentes de este partido advirtieron que ese peligro no existe.
“Seremos respetuosos del diálogo y de todas las sensibilidades”, salió al cruce la presidenta interina de En Marcha!, Catherine Barbaroux: “No escuchen a los nostálgicos del inmobilismo y la impotencia, quienes afirman -advirtió- que una amplia mayoría puede convertirse en un falla de la democracia”.

 

Foto vía: bbc.com

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