2289674El empresario Matías Garfunkel será enjuiciado por el Tribunal Oral en lo Penal Económico N°1 por el delito de contrabando agravado de obras de arte con un oficio remitido por la jueza  Karina Rosario Perilli. El tribunal emitió un ultimátum luego de once meses de búsqueda: Garfunkel o sus abogados tienen 10 días de plazo para responder, si así no lo hicieren, será declarado rebelde y se convertirá en un prófugo.

El ex dueño de Tiempo Argentino fue investigado en un expediente a cargo del juez Gustavo Meirovich y procesado en en el año 2016: el magistrado investiga si Garfunkel trasladó de manera ilegal a Estados Unidos una cierta cantidad de obras de arte que tenía embargadas y luego las vendió.

Por su parte familiares explicaron que el empresario se notificó de la citación y se presentó la semana pasada en el consulado argentino en Los Ángeles, donde confirmó que hace más de un año vive junto a su mujer y junto a sus tres hijos. “Está a disposición de lo que la Justicia requiera“, aseguraron.

La causa se inició por una demanda civil de su ex abogado Adolfo Verra en el año 2010 por el supuesto incumplimiento de pago de honorarios. Verra había prestado su servicio en el divorcio del empresario con su primera esposa, Mariana Gerszteid. El letrado le reclamaba su porcentaje tras el divorcio, algo más de 20 millones de pesos según fuentes cercanas a la negociación.

Verra descubrió que Garfunkel habría rematado en abril de 2013 en la casa Christie’s de Nueva York dos obras: una escultura del italiano Rembrandt Bugatti, tasada en 300.000 dólares  y el clásico cuadro The Painted Bridge de Flint, con un valor de 600.000 dólares que eran parte del embargo. La venta de las obras violaría al mismo.

En su elevación a juicio, el juez Gustavo Meirovich calificó el hecho como contrabando agravado y peculado, el mismo tiene una pena mínima de cuatro años y medio según el Código Penal, y una máxima de diez años y no es excarcelable.

El ultimátum que la jueza Karina Perilli le envió a los abogados de Garfunkel para exigirles que se presenten expresa: Cítese al imputado a comparecer a estar a derecho ante la sede de este tribunal. Bajo apercibimiento de declararlo rebelde en caso de incomparecencia”.

A fines del año 2017, la etapa de instrucción se cerró y se elevó a juicio. Mediante exhorto de Cancillería se le exigió a Garfunkel  que se presente en el consulado de Miami para ser notificado pero, nunca lo hizo.

Hace un mes, se le envió un documento a sus letrados abogados informándoles que tenía cinco días para notificarse en el consulado de Miami. Contestaron que no iba a ser posible, que Garfunkel ya no vivía en esa ciudad. Se había mudado a 200 kilómetros de Los Ángeles.

En el fuero penal económico recordaron que al inicio de la causa el empresario había informado que se iba a vivir al exterior por temor a ser asesinado. En aquel momento se había sumado al expediente una denuncia que presentó por supuestas amenazas que habrían recibido tanto él como su mujer. Un móvil con dos policías era visto con frecuencia frente a la reja de su mansión en Belgrano a pesar de que las persianas estaban siempre bajas y no se veían movimientos de personas.

El empresario hace al menos dos años que no regresa al país. En su entorno indican que sigue con miedo y dice que si regresa su vida corre peligro. Sin embargo, la jueza Perilli fue clara en su resolución. Si no se toma un avión en las próximas horas, Interpol lo buscará, le pondrá las esposas y quedará detenido.