maximo-kirchner-10232018-376262El diputado nacional y líder de La Campora, Maximo Kirchner, se presento a frente al juez federal Claudio Bonadio para prestar declaración indagatoria en la causa de los cuadernos, en la que se investiga el pago de sobornos para obtener obras públicas durante el gobierno de Cristina Kirchner.

Máximo presentó un escrito y dejó los Tribunales de Comodoro Py con una sonrisa. Afuera, lo esperaban referentes de La Cámpora, encabezados por Andrés “el Cuervo” Larroque.

Como era de esperar negó los cargos de los que se lo acusa y pidió a la Justicia copias de los videos de los arrepentidos.

Con un look particular para la ocasión, Máximo lució una remera de Metallica, donde se podía ver la tapa del disco “Y Justicia para todos”. La imagen muestra a la Justicia con los ojos vendados y atada en sus manos.

La citación judicial de Máximo Kirchner, esta fundamentada en la mención de José López, exsecretario de Obras Públicas, quien señaló a los responsables de La Campora como integrantes del circuito de los supuestos pagos ilegales al declarar que, con ese dinero, “se financiaba a los chicos de La Cámpora” desde el Ministerio de Planificación Federal.

En la investigación de la causa se comprobó que desde el Ejecutivo se armó un aparato para “procurar la percepción de sumas de dinero ilegítimas por parte de diversos particulares, muchos de ellos empresarios contratistas de la obra pública del Estado”.

Otra vinculación surge de las anotaciones de Centeno, quien en los cuadernos escribió que el 5 de septiembre de 2013 entregó dinero al ex jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina.

El chofer escribió: “Lazarte y Hugo Martín Larraburu retiran dinero en una oficina de Puerto Madero para luego llevárselo a Juan Manuel Abal Medina”, en referencia a Nelson Lazarte, quien era secretario privado de Roberto Baratta; Larraburu, por su parte, trabajaba como secretario de Abal Medina y, según surge de la causa, llevaba anotaciones de los presuntos pagos de coimas en una planilla contenida en un pen drive.

Posteriormente, a través de una presentación por escrito, Larraburu ratificó que esas iniciales encontradas en un pen drive en un allanamiento correspondían, entre otros, a Oscar Parrilli, a Andrés Larroque, a Juan Carlos Mazzón y a Julio De Vido.