Miércoles de aparente tranquilidad en la Rosada, aunque no todo lo que se ve es real. Despachos a puertas cerradas pero con intensa actividad política en su interior. Es que a la medianoche se termina el plazo para el cierre de alianzas con vistas a las PASO y la mayor concentración de reuniones hay que encontrarlas en el Ministerio que comanda Rogelio Frigerio y en la Jefatura de gabinete.

Y Macri? “El presidente se mantiene al margen”, cuentan sin mucho convencimiento algunos voceros cercanos al despacho del mandatario.

Miércoles, también de silencios en Olivos. Es uno de los días que Macri decide trabajar en su despacho de la residencia. Y qué mejor espacio para monitorear y dar las últimas puntadas a las alianzas futuras, por más prescindencia que se quiera en destacar.

“En nuestro espacio no habrá sorpresas, salvo alguna cuestión por el nombre (Cambiemos) en algún distrito, y la incorporación de Ocaña (Graciela) en provincia. Para definir candidatos aun tenemos unos días más”, dicen cerca de Marcos Peña.

Dentro de diez días se sabrá quienes serán los actores más importantes de estas elecciones de medio tiempo.

Vamos con algunas pistas novedosas. Guillermo Montenegro, el embajador en Uruguay regresó el fin de semana a la Argentina y se reunió con María Eugenia Vidal. Con ella acordó integrar la lista de candidatos a diputados de Cambiemos en la provincia.

No iría en primer lugar, pero estaría dentro del primer “pelotón”. En primer lugar irían Facundo Manes, Graciela Ocaña o Gladys González, según lo que trasciende, aunque lo más probable es que la ex titular del Pami y flamante aliada sea la primera mujer en la lista. Respecto del ex funcionario porteño, sus allegados aseguran que Vidal lo quiere cerca. Luego de sus diferencias con Macri (nunca operó para salvarlo de la causa de las escuchas y solo trabajó para él), el ex ministro de Justicia porteño pagó sus penas en Montevideo.

Cerca de “Mariu” admiten que luego de jurar en la Cámara de Diputados, Montenegro podría mudarse a La Plata para fortalecer el área de Justicia o de Seguridad. También podría pelear en 2019 como candidato de Cambiemos para la intendencia de San Isidro, pero para eso, falta.

A nivel nacional en los pasillos de Balcarce 50 se dice que Macri está muy enojado con algunos ministros. Entre ellos con Oscar Aguad, con Ricardo Buryaile, y ahora con Julio Martínez, de Defensa. Curiosamente, todos radicales

“Los radicales no sirven para gestionar, son demasiado lentos y no ven ninguna jugada por anticipación. Son ingenuos”, dicen en susurros y sin ponerse colorados en el gabinete

Por eso algunos en la Casa Rosada no descartan que Aguad se vaya a Montevideo en reemplazo de Montenegro. De esta manera quedaría libre el Ministerio de Comunicaciones, que se podría fundir con el de Modernización, tal como quiere el Presidente para la segunda parte del mandato. Unificar carteras para generar ahorro en el gasto público.

El objetivo de máxima es que el gasto primario nominal del presupuesto 2018 crezca solo un 3%, que significaría en los hechos un duro recorte, teniendo en cuenta que la inflación de 2018 se prevé en 12% según el BCRA. Si los precios crecen el 12% y el gasto sube un 3%, habría un ajuste real de 9%

Lo de Buryaile es parecido. Pero éste podría ser candidato a senador en Formosa y el Ministerio de Agroindustria se podría fundir con otros. Martínez se irá de candidato a senador a La Rioja, pero Defensa tendrá otro ministro. Así Macri, diplomáticamente, se desprendería de tres radicales.

Silvina Martínez Porta

 

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