not_938234_01_165323Este jueves declaro frente al fiscal Sebastián Scalera durante más de 6 horas, Pablo Moyano. Lo hizo en el marco de la causa en la que se lo acusa de liderar una asociación ilícita que defraudó en cifras millonarias al club Independiente, donde es vicepresidente.

Llegó a los tribunales de Lomas de Zamora pasada los 8 de la mañana, 10 minutos más tarde de la hora pautada en la citación. Poco después de las 15, el sindicalista se retiró del lugar.

Al salir declaró: “Me voy más tranquilo que nunca. Leí el expediente y no aparezco en ninguna escucha ni en ninguna denuncia. Por eso le dijimos al fiscal que se va a tener que anular. Quedó demostrado que no vendo choripanes, no revendo entradas ni mucho menos recaudo la plata de los trapitos”.

El acusado insistió en que esta es “una causa política armada por el gobierno nacional”.  “Mientras hablamos de Pablo Moyano, la inflación continúa y sigue habiendo despidos. Lo hacen para tapar el fracaso del modelo económico”, dijo.

Ademas cuestionó al procurador bonaerense, Julio Conte Grand, por considerar que presionó al fiscal al declarar que había “pruebas suficientes para que Pablo Moyano esté detenido”.

Al declarar sobre cómo fue el encuentro con el fiscal Scalera, al que había definido como un “instrumento del Gobierno”, apeló a términos futboleros y señaló que eso “queda en el vestuario”.

Su abogado Daniel Llermanos recusó a Scalera y enfatizó que “ahora todo está en manos del doctor Carzoglio, que tiene que tomar la decisión final”.

y agregó: “Uno tiene la tranquilidad de conciencia y si dios quiere esto se tiene que terminar en los próximos días”.

Llermanos agregó: “pudo explicar cada una de las fojas supuestamente cargosas. Pero no había ninguna foja cargosa”. Y enfatizó: “Quién va a defraudar a un club enriqueciéndolo. Acá ha habido una barra brava muy molesta porque ha sido desfinanciada (en referencia a Pablo ‘Bebote’ Alvarez)”.

Para la Fiscalía existió una asociación ilícita dirigida por Moyano hijo, quien se habría dedicado a “defraudar al club Independiente mediante la gestión, obtención, impresión oculta y reventa de entradas y protocolos de acceso a los espectáculos deportivos”. Aquello, claro, sin ingresar al patrimonio de la institución los ingresos correspondientes.

Según la investigación, el funcionamiento de la estructura no podía escapar de la responsabilidad y conocimiento del líder del Sindicato de Camioneros, Hugo Moyano, quien ocupa el cargo de presidente en la institución deportiva, y del jefe de la organización, su hijo Pablo.