“Hay todavía una presunción de culpabilidad en ciertos sectores respecto de las fuerzas de seguridad. Una idea de que hay una continuidad histórica desde la dictadura para acá. Y así se genera esa presunción de culpabilidad de las fuerzas de seguridad que no aplica de la misma manera a las situaciones de personas que están delinquiendo”, enfatizó Peña en declaraciones periodísticas.

A la democracia argentina le ha costado resolver el tema de la seguridad ciudadana, en torno al tema del protección de derechos y de la vida de la gente. Creemos que para lograr eso necesitamos fuerzas de seguridad jerarquizadas, capacitadas, pero también respaldadas en su accionar.

Además, se refirió a las críticas que recibió el presidente Mauricio Macri por recibir al agente policial Luis Chocobar, embargado en 400.000 pesos y procesado por matar a un joven que acababa de apuñalar en un robo a un turista estadounidense en La Boca: “Hubiera sido más cómodo y más fácil para él hacer lo que hizo la mayoría de la política en estos años, que nunca respaldó a un agente de las fuerzas de seguridad. Muchos de ellos promovían o consentían la corrupción política. Se lucraba con eso”.

En ese marco, destacó que el Presidente “no vino a hacer lo que siente que es cómodo, sino lo que cree que es importante para salir adelante como país. En ningún momento se pretende interferir en el proceso judicial. Pero no compartimos que en una situación así, de un enfrentamiento, deba haber una prisión y un embargo de nueve sueldos para un trabajador”.

Por otra parte, consideró que la reforma laboral “tiene un problema de etiqueta: visto desde hoy, fue un error de esa lógica de trabajo en la negociación con la CGT de empaquetarlo en una sola ley. No hay una reforma laboral, hay muchos temas que trabajar. Un blanqueo laboral no es lo que la gente tiene en la cabeza cuando habla de una reforma laboral. Que haya licencias más modernas para paternidad y maternidad, tampoco. Lo que decidimos ahora es: se abre y se discute tema por tema”.

En tanto, el jefe de Gabinete afirmó que el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, “no cometió ningún hecho de corrupción ni un hecho que vulnerase la ley”, al responder sobre las críticas al funcionario luego de la difusión de un audio donde despide a una empleada doméstica y su contratación en un gremio intervenido por la cartera laboral.

“Sí un error, que lo hemos marcado. No consideramos que por eso quede afectado lo que es Jorge Triaca como ministro, su integridad y su capacidad para ejercer el cargo”, apuntó.

Consultado por el recorte en diferentes áreas del Estado, afirmó que responde a un “ordenamiento” en muchas reparticiones cuya dotación de personal “ha crecido muy fuertemente los últimos cinco o diez años del Gobierno anterior sin un criterio de para qué crecieron”.

“Hay casos de gente que no trabaja, o trabaja poco o no trabaja bien. O hay casos en que la misma tarea se puede hacer con menos gente. El Estado también tiene que lograr eso para el día de mañana fortalecer el caso del concurso y de una carrera pública que no tenga que ver con ninguna sospecha potencial de militancia, digamos, de ingreso por militancia, ingreso por otras cuestiones así”, manifestó.

Al referirse al caso específico de los despidos en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), enfatizó: “Mucha gente entró al Estado después de la crisis de 2001 como una forma de conseguir un pasar. Trato de no juzgarlos. Pero el INTI en 2005 tenía la mitad de empleados. Con menos gente, el INTI está produciendo cada vez más trabajo. Todo lo que hacemos es para promover la creación de más empleo”.

Por último, afirmó que “las paritarias en la Argentina son libres. Han funcionado correctamente. Ha habido baja conflictividad sindical en la discusión de paritarias”, y destacó: “En 2017 se llegó a un aumento del salario real de los argentinos. El sendero de reducción de la inflación va a seguir y es un compromiso sacarlo de la ecuación económica. Cada sector encontrará la mejor forma para lograr ese equilibrio”.

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