Desde el peronismo, salieron al cruce de los dichos de Vidal, al considerarlos “desafortunados”, y afirmaron que “es una gobernadora porteña que no conoce mucho a los intendentes del interior”.

“Estoy convencida de que los vecinos de la provincia de Buenos Aires hay cosas que no quieren más y que ya vivieron durante muchas décadas”, alertó Vidal.

Asimismo, recordó el “voto de hartazgo y de desilusión” que la mayoría del electorado emitió en las pasadas elecciones, que llevaron al triunfo a Cambiemos.
En este marco, la mandataria interpretó que “no hay personas hoy dentro del peronismo que representen algo distinto a eso que vivieron” los ciudadanos.

La gobernadora bonaerense evitó ingresar en “discusiones internas de otro partido”, al afirmar que “el Frente para la Victoria tiene que definir su candidato”.
En tal sentido, puntualizó que en sus severas críticas contra las administraciones anteriores “yo no hablo de kirchnerismo ni de sciolismo”.

“En la provincia de Buenos Aires el problema fue un sistema, un sistema del que muchos fueron parte, no necesariamente un sistema político, sino también judicial; hay un sistema que convalidó y protegió mafias y que además empobreció a la gente”, lanzó.

A su juicio, “el voto del 2015 fue mucho más profundo que un voto a Mauricio Macri o a María Eugenia Vidal, no fue un voto a las personas: fue un voto de hartazgo, de desilusión y un voto de límites a ese sistema”, resaltó.

“La gente le dijo que no a una forma de gobernar”, insistió la mandataria que se hará cargo de la campaña de Cambiemos en la Provincia en los próximos comicios y, de hecho, ya comenzó a mostrarse con sus potenciales candidatos durante actividades de gestión.

En ese sentido, Vidal sumó a distintos actos al ministro de Educación de la Nación, Esteban Bullrich; la titular de Acumar, Gladys González; el dirigente de la CC-ARI Héctor Toty Flores y también con la referente de Confianza Pública Graciela Ocaña.

 

Foto vía: politicasypublicas.com

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