Sobre el tema venezolano, Francisco reconoció que “hubo una intervención de la Santa Sede bajo el fuerte pedido de los cuatro presidentes que estaban trabajando como facilitadores, pero la cosa no resultó”, según dijo a bordo del aeronave que lo llevó de regreso de Egipto a Roma tras la visita en la que fue acompañado por Télam y otros medios a bordo del avión papal.

En un contexto en el que los recientes enfrentamientos entre partidarios del oficialismo y oposición en el país caribeño han dejado un saldo de 32 muertos, el Pontífice se refirió así al rol de “facilitador del diálogo” que tuvo la Santa Sede entre el gobierno de Nicolás Maduro y las fuerzas de la oposición a través de la figura de Claudio María Celli.

En ese contexto también funcionaba una mediación convocada por la Unasur y de la que participaron el secretario General del organismo regional Ernesto Samper, y los ex presidentes de España José Luis Rodríguez Zapatero; de Panamá Martín Torrijos; y de República Dominicana Leonel Fernández.

“Todo quedó ahí porque las propuestas no eran aceptadas, se diluían o eran un sí-sí pero no-no”, planteó.

“Todos conocemos la difícil situación de Venezuela, es un país al que quiero mucho. Sé que ahora están insistiendo, no sé bien de donde, creo que de los cuatro ex presidentes, para relanzar esta facilitación y están buscando el lugar”, indicó.

“Creo que tiene que ser con condiciones, condiciones muy claras”, planteó el obispo de Roma.

“Parte de la oposición no quiere esto y es curioso, porque parte de esa oposición está dividida y los conflictos parece que se agudizan cada vez más”, lamentó en esa dirección Jorge Bergoglio.

“Hay algo en movimiento, pero está muy en el aire todavía. Todo lo que se pueda hacer por Venezuela hay que hacerlo, pero con las garantías necesarias sino jugamos al Antón Pirulero y así no va la cosa”, agregó.

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