En ese marco, resaltó que este año la poda será “intensa”, afirmó que es “uno de los temas que más se reclama en la Ciudad” y aclaró que solo se extrae un ejemplar “en casos muy extremos”.

“Siempre se puede reclamar a través de las comunas, es la mejor manera de hacerlo. También si hay alguna duda respecto de que el árbol esté demasiado añejo y se pueda caer, pero solamente se extrae en casos muy extremos, cuando generen un peligro cierto. Para nosotros, la arboleda de la Ciudad es uno de los principales activos. Comparado con otras ciudades, Buenos Aires tiene una arboleda muy grande y, de hecho, todos los años se plantan más de los que se extraen”, aseveró el Jefe de Gobierno.

Acompañado por el secretario de Descentralización, Sergio Constantino, y el presidente de la Comuna 4, Jorge Apreda, Rodríguez Larreta explicó que la Ciudad tiene un plan “en detalle” para los trabajos en la vía pública “que se suma a la planificación que hacen las comunas y con los reclamos que hacen los vecinos”.

Entre otras cosas, también recordó que la poda “es fundamental para la seguridad” y que por eso “muchas veces va de la mano del despeje de las luminarias para “que la Ciudad esté bien iluminada”.

“Es uno de los temas que más se reclama en la Ciudad, por eso tenemos tantos pedidos y por eso el esfuerzo que se está haciendo.  Este va a ser un año de mucha poda, el planeamiento es muy ambicioso. Y los vecinos todavía están a tiempo de sugerir o de pedir”, concluyó.

El servicio de poda y retiro es gratuito y las solicitudes se pueden realizar de manera personal en la sede comunal de cada barrio; por teléfono, llamando al 147; o por Internet, completando una solicitud online en el sistema de solicitudes del GCBA (http://solicitudes.buenosaires.gob.ar/suaci/index).

Cualquier vecino puede reclamar por los árboles correspondientes a su frente de vereda, explicando brevemente los motivos de la solicitud y dejar algunos datos personales. El número de solicitud sirve como comprobante del trámite y facilita el seguimiento.

Exceptuando el tiempo de veda, durante el resto del año se realizan tareas de mantenimiento según el ejemplar, sus necesidades y las situaciones de emergencia que puedan presentarse. Los trabajos se planifican a partir de las solicitudes de los vecinos, y una vez hechas las verificaciones, se analiza si corresponde la intervención y qué clase de tarea debe realizarse.

Cabe destacar que hasta 2013, el cuidado de los árboles porteños dependía de la Dirección General de Arbolado del Gobierno central. Pero desde entonces, esa competencia fue descentralizada y transferida a cada una de las 15 Comunas, que planifican la poda de su respectiva jurisdicción, trabajando de modo articulado con la Secretaría de Descentralización.

Los trabajos están supervisados por personal especializado (ingenieros agrónomos, técnicos en jardinería, paisajismo) y empresas contratistas que ejecutan las tareas.

Si bien existe un plan para completar la poda de todo el arbolado urbano porteño en un período de 4 años (2016-2019), cada año se planifica específicamente qué corredores se van a intervenir, teniendo en cuenta las especies y el tipo de tareas a realizar según la necesidad de los ejemplares.

La planificación tiene el objetivo de optimizar la ejecución de las tareas; en caso de que un día no se pueda llevar a cabo la intervención en los árboles de un corredor (debido al mal clima o a la presencia de autos estacionados), esa tarea pasa al final de la planificación sin interrumpir el curso de lo planeado.

 

Foto vía: Gobierno de la Ciudad

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