indecEl estimador mensual de actividad económica, EMAE, cayó 6,7% respecto al mes de junio 2017. El indicador desestacionalizado se contrajo 1,3% respecto a mayo de este mismo año, según cifras oficiales del Indec.

El  severo cambio de humor de los mercados se puede explicar con la contracción del ritmo de generación de riqueza por todos los sectores de actividad. El otro gran factor es la incertidumbre que se había generado sobre el cumplimiento del plan financiero.

Si bien uno de los factores principales fue la pérdida de cosechas por la peor sequía en 50 años, que afectó tanto al transporte de carga, como a la elaboración de alimentos, y el comercio, en particular con el resto del mundo, también gravitó el rápido punto de giro que afectó a la construcción y al crédito hipotecario desde fines del mes de abril, cuando una corrida cambiaria depreció el peso en un 40 por ciento.

Ese conjunto de factores negativos, derivó en una brusca disminución de la demanda interna global, con lo que arrastró a otros sectores de actividad, como la industria e incluso el turismo interno.

El sector agropecuario a nivel primario sufrió un retroceso de 31%  que originó poco más de la mitad de la contracción del estimador del PBI en los últimos 12 meses basándose en los números del INDEC.

En menos de un año el estimador del PBI global por parte del Indec pasó de crecer a una tasa de 4,8% a un caída de 6,7%, esto es un una brecha de más de 11 puntos porcentuales.

Este cambio brusco se reflejó en la pérdida de crecimiento de los ingresos tributarios que recibió el Tesoro, la cual fue atenuada con recursos extraordinarios provenientes de la Anses y de la venta de bienes de Estado que estaban ociosos.

Las mayores brechas negativas en un año se registraron en el agro 35 puntos porcentuales; el PBI de la pesca 26,8 pp; la industria manufacturera 16,4%; construcción 15,4 pp; comercio 15,1 pp; y en menor medida transporte y comunicaciones 9,7 pp.