Los trabajadores de una fábrica recuperada y convertida en cooperativa tomaron este miércoles la sede del ministerio de Energía para denunciar que la planta deberá cerrar porque no pueden pagar las facturas de servicios públicos tras los aumentos digitados por el Gobierno.

Se trata de los operarios de la Cooperativa de Trabajo Cueroflex Limitada, ubicada en el partido bonaerense de San Martín, que desde hace dos años viene complicada por no poder hacer frente a las facturas de electricidad y gas.

“Por la suba de tarifas tenemos que cerrar la planta y hay más de setenta familias que se quedarán sin un sustento”, señaló uno de los manifestantes en declaraciones periodísticas.

Los operarios y Cueroflex y otros trabajadores cooperativos reclamaban en Ministerio de Energía una tarifa diferencial para empresas recuperadas, suspensión cortes energía y congelamiento de deudas para poder seguir produciendo.

“La caída del consumo y la crisis económica golpean nuestras cooperativas, pero el sideral aumento de las tarifas de energía amenaza su continuidad”, indicaron en un comunicado las agrupaciones.

Entre ellas, la Federación Argentina de Cooperativas de Trabajadores Autogestionados (FACTA), la Federación de Trabajadores por la Economía Social (FETRAES) y la Federación de Cooperativas Autogestionadas de Buenos Aires (FEDECABA) y el Sindicato de Obreros Curtidores de la República Argentina (SOCRA).

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