El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cargó contra los demócratas que criticaron su decisión de destituir al director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), pese a que cuestionaban meses atrás al mismo funcionario por el caso de los correos de Hillary Clinton.
“Los demócratas han dicho algunas de las peores cosas sobre James Comey, incluso que debía ser despedido, ¡pero ahora están tan tristes!”, tuiteó Trump.

“Comey perdió la confianza de casi todo el mundo en Washington, republicanos y demócratas por igual. Cuando las cosas se calmen, me agradecerán”, agregó el presidente en una serie de mensajes en Twitter, un día después de despedir al principal funcionario encargado del cumplimiento de la ley en Estados Unidos.
El mandatario aseguró que Comey será sustituido por “alguien que hará un trabajo mucho mejor y devolverá el espíritu y el prestigio al FBI”.

Comey está acusado de beneficiar a la campaña electoral del actual mandatario y de esconder que la fuerza de seguridad sospechaba de los vínculos existentes entre el magnate y su entorno con el gobierno de Rusia.
El vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer, explicó ayer en un comunicado que el mandatario siguió “la recomendación del vice fiscal general, Rod Rosenstein, y del fiscal general, Jeff Sessions”, y agregó que “el FBI es una de las instituciones más queridas y respetadas de la nación”.
Poco después de ese comunicado, la prensa estadounidense difundió la carta que Trump envió al ahora ex director del FBI para comunicarle su decisión.

“Pese a que aprecio mucho que me haya informado en tres ocasiones diferentes que yo no estoy bajo investigación, coincido, sin embargo, con la opinión del Departamento de Justicia de que ya no puede liderar la Oficina de manera efectiva”, escribió el mandatario.
“Es esencial que encontremos un nuevo liderazgo para que el FBI recupere la confianza pública, algo vital para su objetivo de hacer cumplir la ley”, agregó Trump.

El mandatario republicano no explicó por qué los dos máximos líderes del Departamento de Justicia recomendaron sacar del cargo a Comey, un veterano funcionario de 56 años. Sin embargo, el ahora ex director del FBI había quedado empantanado en el centro de una serie de polémicas desde octubre pasado.
Pese a que Comey nunca rehuyó a las tapas de los diarios o a involucrarse en temas políticamente sensibles, su protagonismo tomó una nueva dimensión 11 días antes de las elecciones presidenciales, cuando le informó al Congreso -y, por ende, a la sociedad estadounidense- que iba a reabrir una investigación contra Hillary Clinton y el uso de su email privado.

Foto vía: usahora.com

Compartir