2796996w960El juez federal Claudio Bonadio homologó el acuerdo de imputado-colaborador que había solicitado Sergio Todisco, uno de los investigados en el marco de la plata que, se sospecha, lavó Daniel Muñoz, quien fuera secretario privado de Néstor Kirchner, que ademas es señalado como un engranaje clave en el sistema de recaudación de dinero en la causa de los cuadernos de la corrupción.

Todisco fue excarcelado desde la alcaldía de los tribunales de Comodoro Py 2002. El señalado dio pistas para avanzar en la ruta del dinero y el recupero de activos.

Todisco había sido arrestado el 20 de octubre pasado, en un hotel de la zona de Once. El día 23 pidió declarar como arrepentido ante los fiscales Carlos Stornelli y Claudio Rívolo. En aquel momento Todisco dio detalles durante cuatro horas sobre cómo millones de dólares pasaron por las manos de Daniel Muñoz y más tarde fueron invertidos en distintas sociedades y firmas off shore para lavar dinero. Sus dichos sirvieron para acreditar la relación de Muñoz con el dinero.

Por su parte su ex esposa, Elizabeth Ortiz Municoy, una reconocida martillera de Mar del Plata, también había sido detenida, y pidió declarar como arrepentida después de él y aprovechó para responsabilizarlo de todo. Declaró durante varias horas, acompañada por su abogado Fernando Burlando. Momentos después, consiguió la excarcelación. “Yo no tenía nada que ver. Era mi ex marido”, declaró cuando se retiraba de los tribunales sin las esposas. La mujer también dijo cómo se mandaba el dinero al exterior y hasta nombró a la ex presidente por una planta textil que había “reinaugurado” en 2008, en Mar del Plata, su ex suegro, Sergio Mauro.

A todo esto Todisco quedó en la cárcel a la espera de que se avalara su acuerdo. Volvió a tribunales a pedir ampliar su declaración como arrepentido. La semana volvió a declarar durante más de cinco horas sobre las operatorias de dinero y aportó documentación para sostener y respaldar sus dichos.

Los fiscales volvieron a considerar que el aporte servía para considerarlo imputado-colaborador. Todisco siguió preso hasta que finalmente, el juez firmó la homologación del acuerdo.

Stornelli sostiene que hubo “una estructura jurídica, societaria y bancaria en la Argentina y en el extranjero, con el fin de canalizar, convertir, transferir, administrar, vender, disimular y/o poner en circulación en el mercado fondos de procedencia ilícita, presumiblemente originados (en la causa de los cuadernos) y convertirlos integrarlos al circuito económico formal bajo apariencia de licitud todo ello desde al menos el año 2010 y con vigencia en la actualidad”. De esa estructura participaron Muñoz, ya fallecido en 2006; su viuda, Carolina Pochetti, detenida; la ex pareja Todisco y Ortiz Municoy (ambos arrepentidos); Carlos Cortez (preso) y Carlos Gellert y Perla Puentes Resendez (otra pareja que reside en el exterior y aun no fue detenida). Todos ellos están sospechados de integrar el entramado de sociedades que compraron y vendieron departamentos en Estados Unidos por más de 70 millones de dólares.

Aparentemente Todisco y Ortiz Municoy habrían creado al menos 14 empresas en Miami y en el estado de Delaware, entre mayo de 2010 y julio de 2015, y fueron el canal para la adquisición de 16 propiedades. Además tienen o tuvieron a su nombre varias de las cuentas bancarias en los Estados Unidos de América. Por vías diplomáticas se detectó que figuraban como titulares de las sociedades formadas en ese país, luego transferidas a Perla Puente Resendez.

El juez Luis Rodríguez llevaba adelante una investigación por enriquecimiento ilícito contra Muñoz, transformada luego en lavado de dinero. Hace un mes, Stornelli, el fiscal de la causa, había pedido las detenciones de estas personas, indagatorias y el congelamiento de cuentas, pero el magistrado lo rechazó y les otorgó la libertad.

Bonadio sí ordenó esos arrestos en el marco de la causa de los cuadernos, al acusarlos a todos de integrar la asociación ilícita que lideró –presuntamente- Cristina Kirchner. Y le pidió a Rodríguez que le remitiera su investigación, algo que ese juez rechazó.

La semana pasada, sin embargo, la Cámara Federal apartó a Rodríguez del expediente, por entender que había otorgado las eximiciones de prisión sin considerar la totalidad de la prueba que presentaba el fiscal. Por sorteo, el expediente recayó en manos del juez Daniel Rafecas, que decidió remitírsela a Bonadio, tal como ese juez lo había solicitado. El Consejo de la Magistratura recibió dos denuncias contra Rodríguez por su intervención en la causa de Daniel Muñoz.