111222Una de las trabajadoras que habría trabajado para la famosa diseñadora Susana Ortiz, inició una demanda civil por su despido tanto a la modista como la ex presidente Cristina Kirchner, a quien le hacía sus vestidos. Pidió 2.353.282 pesos.

Belinda Castellano fue contratada en el mes febrero del año 2008 para trabajar en el taller de costura de Susana Ortiz y dedicarse “exclusivamente a la demanda de los pedidos realizados por la entonces presidente Cristina Kirchner”. Cumplía sus funciones en Callao 1431.

La demandante contó que todas las semanas realizaba uno o dos trajes para la ex presidenta y que el resto de las costureras se dedicaba a confeccionar distintas prendas para otras figuras, como Mirtha Legrand o Susana Giménez. Ademas indicó “Como la demanda de la señora Kirchner se iba acrecentando necesitaba de mi dedicación al 100%”. Y aseguró que, entre otros, hizo el vestido negro que la senadora usó el día de su segunda asunción.

El contacto con de Ortiz con Cristina Kirchner habría sido a través del ex ministro de Economía de Santa Cruz,  Juan Manuel Campillo, hoy preso por lavado de dinero, quien se casó con el ex marido de Ortiz, el fallecido diseñador Carlos Di Domenico.

La demandante declaró: “Nunca me pagó obra social, ni aguinaldo ni las vacaciones. Cuando me pagaba, me hacía suscribir papeles en blanco con mi firma, aclaración y número de documento. El taller donde confeccionábamos la ropa era totalmente insalubre, sin ventanas ni luz”, denunció.

Ademas afirmó que siguió haciendo trajes para Cristina Kirchner luego de la asunción de Mauricio Macri, pero que a principios de 2017 comenzó a tener “un dolor muy fuerte en el hombro derecho”, por lo que le pidió a Ortiz que la ponga en blanco para acceder a una obra social y, así, a un kinesiólogo. Entonces empezó con un cruce de cartas documento que terminó el 30 de octubre de 2017, cuando se dio por despedida.