Inicio Destacadas Daniel Sabsay: “El Consejo de la Magistratura es prácticamente una cámara política”

Daniel Sabsay: “El Consejo de la Magistratura es prácticamente una cámara política”

El abogado constitucionalista rechazó la idea de realizar una reforma en la Justicia, criticó el funcionamiento del Consejo de la Magistratura y resaltó el rol social que tuvo la manifestación del pasado lunes.

  • ¿Qué opinión te merece la reforma judicial que busca el gobierno?
  • Me parece inoportuna por el momento en el que se la quiere llevar a cabo por la pandemia y la tragedia que conlleva la cuarentena, sumado a que los indicadores económicos son realmente espantosos. Esto demuestra por sí solo que es el peor momento para hacer una reforma en la Justicia, en ningún parlamento del mundo se está discutiendo algo semejante.
  • ¿Te pareció bien la manifestación del lunes? ¿Creés que tendrá algún efecto?
  • Creo que fue algo excelente, demostró a una sociedad que está sumamente preocupada por lo que pasa en el país y que, sobre todo, tiene un compromiso muy serio con la república. No había más que recorrer los carteles para darse cuenta que el 90% tenía que ver con la independencia de la justicia, la separación de los poderes, el derecho a la propiedad, en defensa de las libertades públicas ante una actitud autoritaria. El presidente gobierna por decreto y los demás poderes están subordinados a él. Es un compromiso que comenzó cuando Alfonsín leía el preámbulo. Eso poco a poco ha madurado y, además, lleva a que la oposición se haya consolidado y hoy represente más del 41%. Esto hace que hoy todavía no haya los votos suficientes en diputados para lograr la reforma.

“El gobierno busca poner a sus amigos en los organismos de control”

  • ¿Pensás que se ha influido para favorecer a Cristina Kirchner y a otros investigados por corrupción?
  • Esta idea, lejos de tener como objetivo una mejor Justicia, es un plan orquestado que comienza con la designación de amigos en los organismos de control, la designación de un consejo asesor de personas muy próximas sin una visión plural. Una reforma de este tipo debería ser producto del consenso entre todos los actores de la sociedad y los partidos representados en el Congreso.
  • ¿Daniel Rafecas te parece un buen postulante a la Procuración General?
  • Me parece una muy mala decisión, es una persona que está absolutamente involucrada en hechos que no lo honran. Nombro dos: El primero es cuando se produjo la remoción del ex procurador Esteban Righi y se descubrió que Rafecas mantenía contactos con el abogado de Boudou para indicarle cómo llevar adelante su defensa. Eso debió costarle su salida y, lamentablemente, se lo mantuvo. Por otro lado rechazó la denuncia del fiscal Nisman respecto del encubrimiento de AMIA a través del pacto con Irán y fue rechazado en pocos días un trabajo no solo realizado por él sino también por el fiscal Pollicita, en el que se pedía una impresionante cantidad de medidas de prueba. Esto habla a las claras de la dependencia de Rafecas, quien retribuyó favores y así se le retiraron las denuncias contra él que estaban en el Consejo de la Magistratura.

“Hoy el consejo de la magistratura es prácticamente una cámara política”

  • ¿El Consejo de la Magistratura está cumpliendo su función correctamente?
  • Creo que la reforma de la Justicia debería comenzar por el cambio de la ley que regula el Consejo de la Magistratura porque lo lleva a un predominio claro del sector político entre los distintos actores representados. Lejos de haberse transformado en lo que se perseguía cuando se introdujo este organismo, hoy es prácticamente una cámara política con todas las consecuencias que eso implica y que las tenemos a la vista todos los días.
  • ¿Qué pensás del pedido de Zaffaroni de realizar una nueva Constitución?
  • Es una idea absolutamente peregrina, a la Constitución hay que cumplirla. En el año 1994, Zaffaroni fue uno de los constituyentes que llevaron a cabo una de las reformas más importantes de la historia argentina tanto por los temas que se trataron como por el número de cláusulas que se tocaron. Sin embargo, a 26 años de esa reforma hay partes de la misma que todavía no se cumplen. No veo necesidad de hacer cambios, sino que se cumpla lo que se sancionó hace un cuarto de siglo.

por Tomás Amerio