Inicio Destacadas Transformar botellas de plástico en muebles. ¿Cómo funciona “Botella de Amor”?

Transformar botellas de plástico en muebles. ¿Cómo funciona “Botella de Amor”?

Julián Cabrera es su coordinador, nos contó cómo hace para darle “un cierre de ciclo” a las botellas de plástico de un solo uso y se esperanza en las nuevas generaciones para consumar un cambio en cuanto a la gestión de residuos.

Los plásticos de un solo uso son una de las principales causas de la acumulación de residuos que contaminan el ambiente por la poca utilidad que tienen y lo que tardan en degradarse. Como respuesta a ello nació la fundación “Botella de Amor”, que busca concientizar sobre la necesidad de darle un buen uso a este tipo de plásticos y se encargan de transformarlos en muebles de madera que son donados.

Julián Cabrera es el coordinador y nos contó que “el proyecto surgió a partir de un grupo de personas que se preguntó qué sucedía con todo el descarte que estaban teniendo de plásticos de un solo uso en su hogar. Se pusieron a investigar y se dieron cuenta de que en la Argentina no había un tratamiento para hacer un correcto cierre de ciclo a todos estos plásticos en lo que era el post consumo”.

“‘Botella de Amor’ le da un cierre de ciclo a estos plásticos de un solo uso. Lo que hacemos es invitar a que la gente llene las botellas de todo el plástico que vamos descartando y, luego, con un proceso de transformación que realiza la empresa “4D Madera Plástica“, ese plástico de un solo uso se transforma en madera plástica”, explica Julián a Minuto Político.

En lo que respecta al funcionamiento, comentó que “la fundación tiene un sistema de intercambio que consiste en que cualquier escuela, grupo, empresa, vecino o quien quiera, recolecte botellas de amor y las traiga. Con eso fabricamos muebles y se los donamos para que puedan ver el resultado de su esfuerzo”.

¿Cómo certifican que todo lo que haya dentro de la botella pueda ser reciclado?

Nosotros, cuando llegan las botellas las abrimos y controlamos lo que hay dentro. Si hay algo que no sea plástico, lo separamos y le buscamos alguna disposición si es que la tiene. Lo que más se encuentra dentro son las cosas de uso domiciliario como paquetes de arroz, fideos o galletitas y, para almacenar, se puede usar cualquier botella de plástico, de cualquier tamaño.

¿Qué pensás de las políticas ambientales de la Argentina?

Día a día avanzan y crecen un poco más todos los temas ambientales, ya que hay un gran activismo por parte de la sociedad y principalmente de los jóvenes que son los que prestan mucha más atención. Nosotros venimos trabajando cada vez con más municipios que se inclinan por darle un buen uso a los residuos de los vecinos. Uno de los principales pilares de la fundación es la gestión ambiental y, desde que se sancionó la ley de educación ambiental, estamos cada vez más cerca de poder tener una correcta gestión en todos los espacios. Creemos que es trasversal para todas las materias y desde el 2018 ya las escuelas se contactan con nosotros para que podamos dar charlas.

Asimismo, no atribuye el desconocimiento a la falta de educación ambiental sino “a la falta de información sobre cómo se hacen las cosas y la manera en la que se hacen los materiales”. No obstante, puntualizó que “las personas cada vez reciclan más e incluso empieza a haber leyes que lo exigen y fue mucho el crecimiento en pandemia porque muchas veces tendemos a poner excusas como que “es muy complicado” o que “no tenemos tiempo”. Se buscan pretextos para no tomar conciencia de lo que estamos haciendo”.

¿Creen que las nuevas generaciones apoyan más la sustentabilidad?

Las nuevas generaciones apoyan muchísimo más la sustentabilidad porque ya crecen con una gran revolución y cambios en ese aspecto. Todos estos temas son muy nuevos porque las tecnologías nos empezaron a permitir poder hacer cosas nuevas. A partir de los años 2000 nos interiorizamos más en estos temas y eso lleva a que los jóvenes tengan otra mirada en búsqueda de un mundo justo y un ecosistema saludable.