Salarios y bonos bajo la lupa: los acuerdos de comercio locales frente a los conflictos laborales internacionales
La Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS) ya tiene armado el esquema salarial para arrancar este 2026 con un poco más de previsibilidad. A fines del año pasado, el gremio abrochó una paritaria con las cámaras empresarias que le garantiza a los trabajadores mercantiles una serie de sumas fijas hasta marzo. Concretamente, durante este primer trimestre se está pagando un bono no remunerativo de $100.000. Recién en abril, este refuerzo económico se va a incorporar de lleno a las escalas salariales por su valor nominal.
Esta actualización impacta de forma directa en todas las categorías que entran en el Convenio Colectivo de Trabajo 130/75. Abarca a quienes trabajan en maestranza, administración, cajas, tareas auxiliares generales y especializadas, ventas, y también al régimen de menores. Al definir los montos mes a mes, el acuerdo busca amortiguar el impacto inflacionario en los adicionales convencionales y en la antigüedad. Sobre este último punto, el empleado suma un 1% extra de sueldo por cada año trabajado, un porcentaje que se calcula tanto sobre las sumas remunerativas como las no remunerativas, incluyendo la suma fija de este último acuerdo.
Las escalas confirmadas para el sector mercantil
Los sueldos básicos fijados para las distintas categorías quedaron estructurados de la siguiente manera. Para el personal de Maestranza, la categoría A percibe $1.155.795, la B llega a $1.158.852 y la C alcanza los $1.169.560. Por el lado de los Administrativos, los montos arrancan en $1.167.268 para la categoría A, escalando a $1.171.860 (B), $1.176.448 (C), $1.190.218 (D), $1.201.690 (E) y topando en $1.218.519 para la F.
En el caso de los Cajeros, la base es de $1.171.091 para la categoría A, seguida por la B con $1.176.448 y la C con $1.183.333. Los Auxiliares generales tienen sueldos de $1.171.091 (A), $1.178.740 (B) y $1.203.985 (C). Los Auxiliares especializados arrancan en $1.180.274 para la A y llegan a $1.194.041 en la B. Finalmente, los Vendedores tienen un piso de $1.171.091 en la categoría A, subiendo a $1.194.044 (B), $1.201.690 (C) y $1.218.519 para la D.
La otra cara de la moneda: bonos en disputa y la Justicia de Estados Unidos
Mientras en Argentina el esquema de bonos extra busca estar blindado por paritarias y convenios colectivos, el escenario internacional demuestra que la falta de definiciones claras suele detonar conflictos legales pesados. Un caso reciente que ilustra esto a la perfección es la demanda colectiva que enfrenta el gigante de la logística United Parcel Service (UPS) en Estados Unidos. Dos ex empleados, Todd y Kelli Ruggere, llevaron a la empresa a los tribunales acusándola de retenerles pagos generados a través del programa de referidos de la compañía.
Este sistema, que arrancó allá por noviembre de 2021, prometía recompensar económicamente a los trabajadores que trajeran nuevos empleados durante la temporada alta de UPS. La única condición era que los recién llegados mantuvieran su puesto por un tiempo determinado. Los Ruggere afirman haber acercado a varias personas y cobrado solo una parte del dinero, argumentando que la compañía todavía les debe plata. Llevaron su reclamo a la Justicia basándose en la Ley de Salarios de Massachusetts (Wage Act) y sumaron acusaciones por incumplimiento de contrato y enriquecimiento ilícito.
Los límites legales de la compensación
La resolución de este conflicto llegó el 18 de marzo de 2026 de la mano del juez Kobick. El magistrado tuvo que hacer una lectura fina de las normativas y determinó que, bajo la jurisprudencia actual, los premios del programa de referidos no pueden considerarse técnicamente “salarios” según la Wage Act. La Corte Suprema del estado ya se había negado antes a ampliar la definición de salario a conceptos que no figuran explícitamente en la ley, por lo que el primer cargo de la demanda fue desestimado automáticamente.
Tampoco prosperó la acusación de enriquecimiento ilícito. Como la propia empresa logística admitió desde un primer momento que existía un acuerdo formal con los empleados, ese cargo legal quedó descartado por defecto.
Pero no todo fue un revés para los ex trabajadores. El juez entendió que la enorme diferencia entre la cantidad de referidos que aportaron y la plata que finalmente cobraron da pie a sospechar que hubo irregularidades de parte de la empresa. Las pruebas presentadas alcanzan para suponer que UPS se saltó las reglas de su propio programa de incentivos, perjudicando económicamente a Todd y Kelli. Por este motivo, el tribunal avaló que la demanda siga adelante, enfocándose pura y exclusivamente en el incumplimiento de contrato, dejando un precedente clave sobre cómo se litigan los programas de beneficios laborales fuera de los convenios tradicionales.